Bioética narrativa

Resumen

Domingo Moratalla, T. y Feito Grande, L. Bioética narrativa. Madrid: Escolar y Mayo, 2013.

Publicado
6 | 2 | 2025
David Curbelo Pérez

Profesor de Ética de la Universidad Europea de Canarias. Secretario de la Asociación de Bioética Fundamental y Clínica.

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Bioètica & debat

Resulta curioso cómo el siglo de la información se ha convertido, al mismo tiempo, en el siglo del olvido. Cuanta más información somos capaces de almacenar, menor es nuestra predisposición a transformarla en conocimiento, haciéndola nuestra de forma comprensiva. En cambio, estimulamos el consumo individual de una ingente cantidad de datos, en detrimento del tiempo dedicado a reflexionar, a criticar, a deliberar. Vivimos el momento informativo con una preocupante inmediatez, en la que mostramos indiferencia hacia lo pasado, perdiendo así la posibilidad de vivir de forma responsable un presente que garantice el futuro de las generaciones venideras.

Es precisamente esta vertiente experiencial de la información la que se quiere poner en valor a través de la Bioética narrativa que nos proponen los profesores Lydia Feito Grande y Tomás Domingo Moratalla. La bioética aporta a la relación clínica, tan brillantemente descrita por Laín Entralgo, no solo una herramienta para facilitar el diálogo sanitario y la toma de decisiones, sino que posibilita una reflexión amplia y compleja, que se enriquece desde la perspectiva narrativa y hermenéutica.

Pero la particularidad de esta corriente filosófica radica en la consideración del elemento narrativo como eje vertebrador de las experiencias que nos han de servir de base para la reflexión. Como apuntan los propios autores, “lo narrativo no es solo herramienta, sino modo de conocimiento”.

Esta forma de entender la realidad “con y desde el otro” devuelve al hombre –moral por definición- el elemento de la alteridad tan necesario en el desarrollo de la civilización. Porque “contando y narrando podemos comprender mejor nuestro mundo y a nosotros mismos”.

El libro, no siendo muy extenso, y posiblemente por esa razón, nos ayuda a aproximarnos de forma ordenada y completa a este nuevo paradigma narrativo, presentando a los distintos autores que han aportado su conocimiento a esta reflexión.

Los autores parten de la conciencia de que en cuestiones de bioética, enfrentarnos a un problema no garantiza la obtención de una respuesta, ni que la opción elegida sea válida para todos

Parte esta fundamentación de una exposición crítica del positivismo imperante a lo largo de toda la modernidad, abanderado por el triunfo de los hechos sobre los valores, las creencias o el sentido. Desde aquí se expone el desarrollo de lo que se ha venido en denominar “giro narrativo”, partiendo, en primer término, de la aportación del gran filósofo español José Ortega y Gasset. Cobran gran protagonismo en este ejercicio de fundamentación las aportaciones de W. Schapp, H. Arendt, P. Ricoeur, C. Geertz, A. MacIntyre, J. Bruner o M. Nussbaum.

Los autores del presente trabajo recogen el testigo defendiendo las especiales características de lo narrativo, en tanto que su análisis nos acerca a una vida humana más contextual y experiencial, que se convierte en “un laboratorio del juicio moral”. Porque, a fin de cuentas, la deliberación moral consiste en comprender la realidad que nos rodea, percibiéndola no solo desde nuestra perspectiva, sino desde el punto de vista de los demás. Y desde esta percepción –hermenéutica- podremos formular, según el contexto específico en que nos encontremos, juicios de valor.

La bioética no ha sido ajena a este desarrollo. Los autores parten de la conciencia de que en cuestiones de bioética, enfrentarnos a un problema no garantiza la obtención de una respuesta, ni que la opción elegida sea válida para todos. Esta mentalidad problemática parte de una concepción diferente de lo real como algo complejo, difícilmente abarcable. La mentalidad problemática surge de la premisa de la complejidad de la realidad. No se trata únicamente de enfrentarnos a múltiples soluciones, sino que la elección final normalmente no estará siquiera planteada en el propio problema, y debe buscarse una respuesta oportuna y ajustada al contexto particular. 

La obra Bioética narrativa nos enseña a comprender el universo y la realidad que rodea a todo ser humano, entendiéndolo como sujeto biográfico

Y es aquí donde los autores defienden la “levedad” que la narración puede aportar a la ética en general, y a la bioética en particular. Lo narrativo nos abre una realidad que en ocasiones se nos presenta como rígida e inmutable, dotándonos de la libertad necesaria para afrontar lo contingente, abriéndonos puertas hacia alternativas no previstas inicialmente. En definitiva, la obra Bioética narrativa nos enseña el camino que permite triunfar a la imaginación sobre las imposiciones positivistas, para desde aquella explorar nuevos caminos que nos permitan comprender el universo y la realidad misma que rodea a todo ser humano, entendiéndolo no solo como sujeto biológico, sino como sujeto biográfico.

 

Para citar este artículo: Curbelo Perez D. Bioética narrativa. bioètica & debat · 2014; 20(71): 24-25.