Contagio. Tiempo de responsabilidad

Resumen

Contagio es una pelicula que retrata la rápida propagación de un virus global desde su origen en Asia hasta su impacto desolador en el mundo. Aunque inicialmente fue una rareza cinematográfica, resurgió en popularidad con la pandemia de 2020 por sus inquietantes paralelismos con la realidad. La película destaca la importancia de la información veraz, la complejidad de la toma de decisiones en crisis y plantea dilemas éticos como la distribución de vacunas. Además, invita a reflexionar sobre la fragilidad humana y la necesidad de asumir responsabilidad ante posibles catástrofes, mostrando cómo la ficción puede ayudar a anticipar escenarios futuros.

Publicado
23 | 1 | 2025
Tomás Domingo Moratalla

Profesor titular de Antropología Filosófica (Facultad de Filosofía. UNED). Director de la "Cátedra Internacional José Ortega y Gasset", y Presidente de la "Sociedad Hispánica de Antropología Filosófica" (SHAF). Miembro del Comité Científico de la Asociación de Bioética Fundamental y Clínica (ABFyC). Impulsor de lo que hemos llamado BIOÉTICA NARRATIVA (con Lydia Feito). Preocupado y ocupado en el desarrollo de una ética de la responsabilidad.

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Bioètica & Debat

Todo ocurre rápidamente: sin saber muy bien su origen, una enfermedad vírica comienza a extenderse por el planeta. Su foco es una ciudad asiática, y el contagio es rápido, a través de una viajera norteamericana que vuela de Hong Kong a Estados Unidos. En cuestión de días, de horas, se ha propagado por todo el mundo. El índice de contagio es altamente elevado, recuerda el caso de la llamada “gripe española” (1918). Se siguen, una tras otra, situaciones de cuarentena en todo el mundo, se restringe el movimiento de las personas, ciudades y países enteros quedan aislados. El pánico se apodera de la población. La enfermedad se propaga simplemente por el contacto -abrir una puerta, agarrarse a la barra del metro, un apretón de manos, etc.-. La información que se difunde no es clara. ¿Cómo informar a la población? ¿Qué decir? ¿Qué hacer? ¿Cómo se gestiona una situación de crisis, una situación tan novedosa, nunca esperada, para la que no estábamos preparados?

No se trata de la descripción documental de la aparición del Ébola o del coronavirus, es “tan solo” el argumento de una película, de un relato de ficción, Contagio (2011). Se trata de una buena película, ciertamente inquietante, angustiosa y con un toque de desolación, logrado todo ello mediante una puesta en escena fría, implacable, que nos deja sobrecogidos.

La película fue aparcada en los catálogos cinematográficos, en las plataformas digitales no aparecía, y solo era un referente para los cinéfilos, sobre todo por su magnífico elenco de actores. Cuando empecé a elaborar este comentario apenas si se podía encontrar; una rareza de película. Ahora, a mediados de marzo de 2020, con la irrupción del coronavirus, ha pasado a estar en el número dos del catálogo de Warner Bross, está en casi todas las plataformas digitales y, de no aparecer entre las películas más alquiladas, ha pasado a competir en esa lista con películas como Joker o Parásitos.

Es una película de trama difícil; no acaba de enganchar con el espectador, se abre y diversifica en multitud de historias que tampoco llegan a encajar. Sin embargo, logra sumergir al espectador en una determinada atmósfera, en una situación y estado de ánimo peculiar. Zozobra.

Vemos, de alguna manera, cómo una película, obra de la imaginación, logra adelantarse a situaciones reales que pasan o pueden pasar. Otras veces he afirmado que una película puede ser un laboratorio de problemas (éticos, sociales, políticos), esta es paradigmática de ello. No deja de resultar curioso que en los primeros días de marzo el guionista de la película, Scott Z. Burns, recibiera mensajes y llamadas preguntando por la evolución del coronavirus y las medidas que habría que tomar. Su respuesta fue contundente: “Yo me dedico a la ficción, pregunten a médicos y autoridades”. Sí, pero la ficción nos ilumina, nos ayuda, nos acoge y, también, nos aterroriza y nos sobrecoge

Esta película logra, como pocas, ponernos en situación. Y, claro, poniéndonos en situación, podemos pensar, anticiparnos, tomar decisiones y considerar lo imposible como posible, lo inverosímil como verosímil y plausible, y lo improbable como probable. Si promovemos una ética y política de la responsabilidad, tendremos que ser capaces de ampliar nuestros tiempos de la responsabilidad. La responsabilidad la entendemos habitualmente sobre hechos pasados; asumimos responsabilidad, nos hacemos responsables, etc. Parece que miramos al pasado. Sin embargo, el siglo XX-XXI, y lo que estamos viviendo, y lo que esta película nos muestra, pide que cambiemos nuestros tiempos de responsabilidad. Debemos hacernos responsables de lo posible, de lo plausible y de lo probable. Puede ser real, es real. El tiempo de la responsabilidad también es el futuro.

La película es interesante por muchos motivos. Maneja gran cantidad de información sobre lo que es una enfermedad contagiosa y lo que es una epidemia/pandemia. Explica perfectamente lo que se denomina el R0, índice de contagio; lo hace en comparación siempre con lo que fue la gripe española, que acabó con 40 millones de personas (en las estimaciones menos trágicas y más comedidas) y diezmó a la población española (8 millones de afectados y 300 000 fallecidos).

Quizás tengamos que ir al cine para entender lo que pasa o lo que pueda pasar. Esta película es una buena ayuda para anticiparnos reflexivamente a los acontecimientos, o, por lo menos, para acompañarlos de la mejor manera posible. Son muchas las cuestiones que en esta cinta nos dan que pensar, menciono tan solo tres. En primer lugar, se pone de relieve la importancia de la información en un mundo globalizado; la labor del periodismo es crucial, por ejemplo, a la hora de informar correctamente y no propagar miedos infundados. En segundo lugar, la película nos hace pensar sobre la manera en que se toman decisiones, y quién las toma; vemos, por ejemplo, que el encargado de la información médica está lleno de serenidad, aplomo y buen hacer, y sin embargo…  (invito a ver la película). ¿Cómo tomar una decisión? ¿Quién debe tomarla? ¿En qué momento? Y, en tercer lugar, la película nos plantea de pasada algunos escenarios terribles. Por ejemplo, si se consiguiera una vacuna, pero el avance de la enfermedad fuera muy rápido, y no hubiera dosis para todos, ¿cómo empezamos? ¿cómo distribuimos? ¿un sorteo por apellidos? (es la opción de la película…); y, otro escenario, no menos espeluznante, ¿no es esta una posibilidad de guerra biológica donde los que se inmolan no lo hacen con explosivos, sino propagando la enfermedad.

Se manifiesta la fragilidad y vulnerabilidad de nuestra vida en el planeta (de cada uno y de todos); nuestra vida es frágil, y somos seres vulnerables. Además, hay que añadir que nuestra acción añade nuevas formas de fragilidad y vulnerabilidad

A propósito de la película, y lo que refleja -realismo, desasosiego-, me permito apuntar dos reflexiones. Se manifiesta la fragilidad y vulnerabilidad de nuestra vida en el planeta (de cada uno y de todos); nuestra vida es frágil, y somos seres vulnerables. Además, hay que añadir que nuestra acción añade nuevas formas de fragilidad y vulnerabilidad. Aquel personaje de ficción, Spiderman, no dejaba de decirnos, siguiendo las enseñanzas de su tío, que donde hay un gran poder debe haber gran responsabilidad; nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI, que hemos creado poderes, y también fragilidades y vulnerabilidades, estamos exigidos de responsabilidad.

Un pensador como Hans Jonas hablaba de la heurística del miedo, es decir, ponernos en lo peor. No se trata simplemente de eso, pero sí considerarlo. Considerar todas las posibilidades. El cine, también el de catástrofes, nos ayuda a ponernos en situación. Este es un trabajo de imaginación. Imaginación y responsabilidad se dan cita también cuando está en juego nuestra vida en la tierra. Alguien puede esperar que diga cómo termina la película, no lo haré. El final y sentido de nuestras tramas sigue abierto. Y la responsabilidad es asunto de todos y de cada uno.

Ficha técnica:

Título original: Contagion
Año: 2011
Duración: 106 min.
País: Estados Unidos
Director: Steven Soderbergh
Guionista: Scott Z. Burns
Reparto: Matt Damon, Kate Winslet, Laurence Fishburne, Marion Cotillard, Jude Law, Gwyneth Paltrow…
Género: Thriller. Drama

Para citar este artículo: Moratalla TD. Contagi.Tiempo de responsabilidad. bioètica & debat · 2020; 26(87): 26-27