Health and happiness of political bodies. Biocultures, Businesses, Biopolitics

Sass HM. Health and happiness of political bodies: biocultures, businesses, biopolitics. Zurich: Lit Verlag; 2020.

 

Publicado:
2 | 2 | 2023
Salvador Ribas Ribas

Independent Ethics Advisor. Vice-President, International Society for Clinical Bioethics

Michael Tai

Chair professor, Chungshan Medical University, Taiwan

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Al final del libro se hace referencia al imperativo bioético de Fritz Jahr. En 1926, el alemán Fritz Jahr, en Halle, introdujo el término bioética Bioethik” y definió el imperativo bioético: respetar a todos los seres vivos como un fin en sí mismos y tratarlos, si es posible, como tales. Desde entonces, la bioética ha pasado de la ética médica a las estrategias sociales y políticas para llegar a las disciplinas multidisciplinares de investigación y consultoría.

En 2020, Sass se basa en una reflexión sobre los ecosistemas interactivos e integrados y las redes interactivas de la biología, la sociedad, los negocios, la tecnología y la comunicación. Ante el amplio sistema biocultural, corporativo y político, define un nuevo imperativo (bio)ético: “El imperativo biocultural es dar soporte a la interacción humana y al sentido común como a un fin en sí mismo, y utilizar las herramientas (hardware y software) para estabilizar la salud y la felicidad de las culturas en el medio ambiente, los negocios y la política”.

En 1969 el hombre puso el pie en la luna, en 1989 cayó el muro de Berlín, en 2001 se hundió el World Trade Center de Nueva York y en 2020 una pandemia de coronavirus ha caído sobre las personas y la sociedad. Del mismo modo, los organismos biológicos, políticos y corporativos cambian, y nosotros cambiamos con ellos y dentro de ellos”. Esta introducción refleja claramente el famoso adagio latín que cita el autor: “Tempora mutantur, nos et mutamur in illis” para describir la situación en que nos encontramos, “Los tiempos cambian y nosotros también cambiamos con ellos”. De hecho, el mundo cambia constantemente y el ser humano debe adaptarse a esta corriente de cambio para sobrevivir, y avanzar para conseguir un mundo mejor para todos. 

Este libro, escrito por un erudito filósofo/bioeticista alemán, inspirará a las personas de cualquier entorno del mundo a aprender más sobre cómo hemos de relacionarnos entre las personas, con la naturaleza y con el universo

El autor señala que la vida es integrada, por tanto, nadie puede vivir solo. Todos estamos relacionados con los demás, primero con nuestros padres, hermanos… y después con nuestro entorno. El autor utiliza el hexagrama chino desarrollado en El libro del cambio para describir las complejidades integradas, no solo en la naturaleza, sino también en los humanos, las comunidades, las sociedades y los ecosistemas.

Este libro, escrito por un erudito filósofo/bioeticista alemán, inspirará a las personas de cualquier entorno del mundo a aprender más sobre cómo hemos de relacionarnos entre las personas, con la naturaleza y con el universo. El profesor Sass justifica la relevancia de la armonía integrada en el mundo. El autor se refiere a la filosofía griega, las enseñanzas hindúes, la filosofía china, el profeta Micah, Mahoma, Jesús… para indicar el hermanamiento dentro del bios.

Cada persona es un cuerpo sociobiológico, y no solo un conjunto de genes y órganos, que debe integrarse en el cuerpo social y político del mundo como un socioorganismo, igual que en la teoría de la solidaridad orgánica de Durkheim, y cada uno debe contribuir con su talento a la sociedad para promover el bien común.

Uno de los puntos interesantes del libro es la referencia al Leviatán de Hobbes. El leviatán se asocia con la palabra hebrea lavah, que significa “conectar o unir”. La comprensión de Hobbes sobre la fuerza política necesita un poder soberano para unir individuos separados. Hobbes cree que el estado natural del hombre es de guerra y de conflicto, a menos que actúe y se guíe por las reglas de la vida social. Así, Hobbes avanza hacia un contrato social que nos impide caer en un estado oscuro.

El autor sugiere un contrato social para el mundo moderno que es un “Imperativo biocultural” y argumenta que las personas necesitan ocho Cs para vivir: communication y cooperation, competence y competition, contemplation, calculation, compassion y cultivation

Hobbes cree que las personas competirán de forma violenta para asegurar sus necesidades básicas de vida y quizás para obtener otros beneficios materiales. Por tanto, si las personas quieren vivir en paz, debemos implementar un contrato social del cuerpo político y social constituido por personas de diferentes profesiones, edad y sexo ante un biotopo cultivado. El autor sugiere un contrato social para el mundo moderno que es un “Imperativo biocultural” y argumenta que las personas necesitan ocho Cs para vivir: communication y cooperation, competence y competition, contemplation, calculation, compassion y cultivation, que son los pilares sobre los que se basa su cultura individual y colectiva para protegerse y defenderse contra los malvados del interior y los agresores del exterior. La comunicación y la cooperación, interna y externa, como flujo sanguíneo y sistema nervioso, la competencia y competitividad para la supervivencia, la contemplación y el cálculo para poner en práctica su visión, la compasión para el trato con su entorno y el cultivo, para mantener buenas habilidades que permitan alargar la vida hacia el futuro.  Además de las ocho Cs, las personas necesitan las tres Fs: “foods, funs, faiths”, es decir, los alimentos, las fiestas y las creencias, que son indispensables para la vida. Los cuerpos individuales podrían estar más integrados que los políticos. Los cuerpos políticos pueden tener más formas y tonalidades que los cuerpos individuales, pero el imperativo biocultural corporativo y político puede proporcionar un camino. 

Al final, el autor presenta una historia inspirada en el contrato de Medina del Profeta Mohamed: “La pequeña ciudad del río” (ver Sass, Cultures in Bioethics. Lit.Verlag, 2016: 53-56) que describe un uso integrado y exitoso de las ocho Cs en la construcción de comunidades armoniosas para personas felices y entornos naturales y sociales saludables. Las corrientes de agua y los datos proporcionan, para todos, vida y conexión con el mundo en armonía. 

Quienes estén preocupados por el bienestar de las personas y por el futuro del mundo deben leer este libro, viendo cómo el mundo entero se enfrenta a una nueva pandemia y división, al mismo tiempo que iniciamos la nueva era de la Inteligencia Artificial. 

Sobre el autor: 

Hans-Martin Sass (1935 Hagen/Alemania) vive en Reston, Virginia, Estados Unidos. Ocupa plaza de profesor en Filosofía y Bioética en la Universidad de Ruhr, en Bochum, Alemania (desde 1966), y en la Universidad de Georgetown, Washington DC, en Estados Unidos (desde 1980); Profesor Honorario en la Universidad de Rennin (1985) y en el Peking Union Medical College (2001) en Beijing, China. El Profesor Sass tiene más de 100 publicaciones y más de 250 artículos en revistas. Fue el primer galardonado con el prestigioso premio Fritz Jahr, en 1996. 

Esta recomendación de libro se puede encontrar en bioètica & debat · 2021; 27(91): 24-25