Las Ciencias de la vida y la enseñanza de la ética (1926)

Life Sciences and Teaching of Ethics
[Wissenschaft vom Leben und Sittenlehre]
Resumen

El Prof. Fritz Jahr escribió en 1926 este artículo en el que relaciona la biología con la botánica, la zoología y la antropología. Introduce la posibilidad de una psicología no solo para los humanos, sino para los animales y las plantas. Piensa en una visión biológica y bioética global, con respeto a los animales, a las plantas como base de respeto al medio ambiente. Así establece que la enseñanza de las ciencias naturales y de este respeto es útil para la enseñanza de la moral.

Abstract

Prof. Fritz Jahr wrote this article in 1926, in which he relates biology with botany, zoology and anthropology. It introduces the possibility of a psychology not only for humans, but also for animals and plants. Jahr thinks of a global biological and bioethical vision with respect for animals and plants as a basis for respect for the environment. Thus, the article establishes that the teaching of natural sciences and of this respect is useful for the teaching of morality.

Publicado
13 | 7 | 2023
Fritz Jahr (1895-1953)

Halle an der Saale (Sajonia-Anhalt) Alemania. Reconocido como "Padre de la Bioética"

Salvador Ribas Ribas

Doctor en Filosofia por la Universidad de Barcelona. Actualmente es Vicepresidente de la International Society for Clinical Bioethics y colaborador como Experto Independiente para la Comisión Europea. Traducción del alemán.

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Conocimientos antiguos con un nuevo aspecto [Alte Erkenntnisse in neuem Gewande]

La ciencia moderna de la vida, la biología, no solo trata de la botánica y la zoología: también se relaciona con la antropologia. Esta relación tiene un valor práctico en medicina: debemos mencionar aquí la experimentación en animales, los análisis de sangre, la Investigación con sueros y muchas otras, como los trasplantes de gónadas de primates a humanos, llevados a cabo por Steinach, que centraron nuestro interés. 

La psicología moderna, basada en la fisiología experimental, ya no estudia exclusivamente los seres humanos. Usa los mismos métodos que se utilizan en la experimentación con animales y parece que se pueden establecer comparaciones interesantes entre el alma humana y la animal1, ya que existe una investigación comparativa anatómica-zootómica. De hecho, es evidente, la emergencia de una psicología de las plantas: sus representantes más conocidos son G. Th. Fechner2, pero anteriormente R.H. Francé3 y actualmente Ad. Wagner4, de forma que la investigación en psicología moderna incluye todos los seres vivos. Teniendo en cuenta estos hechos resulta coherente lo que concluye R. Eisler cuando habla de una Bio-Psychik.

Bio-Ética (Bio-Ethik) es tener obligaciones éticas no sólo hacia los humanos, sino hacia todos los seres vivos

La Bio-Psychik es sólo un paso hacia la bio-Ética (Bio-Ethik), es decir, tener obligaciones éticas no sólo hacia los humanos, sino hacia todos los seres vivos. De hecho, la bioética no es un descubrimiento actual. El teólogo Schleiermacher5 dice que no ético destruir la vida y la creación sin motivo, ni la de los animales (Tiere) ni la de las plantas (Pflanzen). Incluso antes, el poeta Herder6 pidió que los seres humanos intentasen ponerse en el lugar de otras criaturas, tal como lo hace el omnipresente divino, que se puede identificar con cada una de ellas y sentir la vida en la medida necesaria. 

Igualmente, el filósofo Krause7, contemporáneo de Schleiermacher, reclama honor para cada ser vivo como tal y no destruirlo sin motivo Afirma que todos ellos, plantas y animales y también los humanos, somos iguales en derechos, aunque no son idénticos, sino de acuerdo con las necesidades de cada uno para llegar a su destino.

Por lo que respecta a los animales, este deber ético se ha hecho más evidente en nosotros desde hace un tiempo, al menos en lo que refiere a hacerles sufrir sin necesidad8. Como modelo atractivo del pasado, especialmente en la actualidad, recordemos a Francisco de Asís y su gran amor por los animales, expresado en sus memorias.

Con las plantas es distinto: podemos tener una opinión contraria respecto a lo que piensan algunas personas sobre las obligaciones éticas hacia las plantas. Pero no es exactamente así. Pablo, el apóstol, hace una referencia poética a la esperanza9 de salvación de todas las criaturas, también los animales y las plantas, despertando nuestra compasión hacia ellas. Como contrapartida, tenemos el tercer acto del “Parsifal” de Richard Wagner, con sus emocionantes afirmaciones atmosféricas: “Con devoción piadosa, los humanos, aunque sólo sea en Viernes Santo, mientras andan, respetan los arbustos que crecen en los prados, para no estropearlos”. En este contexto, también podemos referirnos al hada de cuento de Andersen, El Angel, que no sólo acompañaba el alma del niño fallecido prematuramente al cielo, sino también flores, incluida una flor silvestre desecada que había sido su mayor y único placer mientras vivió. Un niño con una enfermedad terminal, hijo de padres pobres, que vivía en un lóbrego subterráneo.  “Dios, que tenía todas las flores cerca del corazón, besó esta flor desecada, y ella recibe las voces y las canciones que están alrededor de Él”. Aunque estos son sólo algunos ejemplos de una visión poética, puede que sea cierto lo que Richard Wagner dice en palabras de Hans Sachs:

“Todo el arte de la escritura y la poesía no es más que la verdadera interpretación de los sueños [Wahrtraumdeuterei]”.

Así lo reconocemos cuando nos acercamos a las consideraciones éticas sobre las plantas [pflanzenethischen Überlegungen] de un filósofo como Ed. von Hartmann10, que murió hace unos 20 años. En un artículo sobre el lujo de las flores, escribe a propósito de una flor cortada: “Es un organismo herido de muerte, con sus colores que aún no se han destruido, una cabeza aún viva, pero separada del cuerpo. Siempre que veo una rosa en un vaso de agua o atada en un ramo, no puedo luchar contra el desagradable pensamiento que alguien le ha quitado la vida a una flor, con el único objetivo que sus ojos disfruten de ella, sin suficiente sensibilidad para no sentir la muerte antinatural bajo la apariencia de vida. Y si veo una obra maestra de jardinería floral, una gran cesta con las flores más preciadas, me siento como si admirase un tocado de señora con muchas mariposas perforadas, rotas y que aun luchan”11. Las obligaciones éticas hacia las plantas (pflanzenethischen Forderungen) derivadas de esta visión son claras y evidentes. 

Establece el imperativo bioético (bioethische Imperativ) como una norma rectora o guía (Richtschnur) para nuestras acciones: “Respetad cualquier ser vivo como un fin en sí mismo y tratadlo, si es posible, ¡como tal!

La posibilidad de hacer reales estas obligaciones éticas hacia todos los seres vivos, parece más bien una utopía. Pero no podemos dejar de lado que, en la práctica, las obligaciones éticas hacia los seres vivos están regidas por su necesidad (Bedürfnissen) Según Herder, o por su destino (Bestimmung) según Krause. No obstante, las necesidades de los animales son menores en número y menos complejas en su contenido que las de los humanos. Esto es más evidente en las plantas, las obligaciones éticas hacia ellas –que ya son menores que las de los animales, sino de manera general, sí en la práctica- son menos complejas.También es importante el principio de lucha por la vida, que, de alguna forma, puede llegar a modificar nuestras obligaciones éticas hacia los seres humanos. Dentro de estos parámetros siempre hay muchas oportunidades para la actividad bioética (bioethischen Betätigung). Podemos encontrar una orientación de cómo conseguirlo en el campo de la Ética de los animales en los párrafos que tratan de su protección en los códigos penales de distintas culturas12. En el campo de la ética de las plantas, nuestra compasión nos impide golpearlas con un bastón cuando nos encontramos en mitad de un paseo, arrancarlas, o coger flores y lanzarlas sin respeto; de la misma forma que rechazamos la destrucción que hacen algunas personas no muy refinadas cuando rompen los tallos de los árboles jóvenes en los caminos. De aquí se desprende el imperativo bioético (bioethische Imperativ) como una norma rectora o guía (Richtschnur) para nuestras acciones: “Respetad cualquier ser vivo como un fin en sí mismo y tratadlo, si es posible, ¡como tal! (Achte jedes Lebewesen grundsätzlich als einen Selbstzweck und behandle es nach Möglichkeit als solchen!)

Por lo que respecta a la enseñanza, se nos ofrece la posibilidad de influir también en la manera de pensar (Gesinnung) las asignaturas de historia natural. Así, algunas de estas materias se convierten también en asignaturas de formación de actitud (Gesinnungsfächern). Esto es de gran relevancia para la protección de la naturaleza (Naturschutz). No debemos dar soporte a esta protección desde un punto de vista estético, sino que debemos señalar que es horrible el maltrato hacia los animales, estropear las plantas sin motivo o destruir la naturaleza libre de Dios tirando papeles, cáscaras de huevo o vidrios rotos. Todo ello se convierte en un avance importante para la enseñanza de la moral.

Wissenschaft vom Leben und Sittenlehre. Die Mittelschule. Zeitschrift für das gesamte mittlere Schulwesen, 1926, 40:604-605 [15. Dezember 1926]

Notas bibliográficas

1.    Entre las recientes publicaciones sobre la psicología de los animales recomendar Sommer, Tierpsychologie. Leipzig, and Alverdes, Tierpsychologie, Leipzig 1925.
2.    G. Th. Fechner, Nanna oder das Seelenleben der Pflanzen. Leipzig 1848.
3.    R. H. Francé, Pflanzenpsychologie als Arbeitshypothese der Pflanzenphysiologie. Stuttgart 1909.
4.    Ad. Wagner, Die Vernunft der Pflanze. Dresden 1926.
5.    Schleiermacher, Philosophische Sittenlehre (Kirchmann) 1870.
6.    Herder, Ideen zur Philosophie der Geschichte der Menschheit. Riga und Leipzig 1785.
7.    K. Chr. Fr. Krause, Das System der Rechtsphiosophie. (Röder) Leipzig 1874
8.    Las mejores publicaciones en este área son J. Bregenzer. Tierethik. Bamberg 1894.
9.    Römerbrief Kap. 8;19-22. Recently J. Martius published „Die Unsterblichkeit der Pflanze“, Stuttgart 1838.
10.   W. v. Schnehen. E. v. Hartmann und die Planzenpsychologie. Stuttgart 1908
11.   Ed. von Hartmann. Der Blumenluxus. 1885.
12.   Estos materiales están recogidos y son tratados por R. v. Hippel. Die Tierquälerei in der Strafgesetzgebung des In- und Auslandes. Berlin 1891. Para más recomendaciones prácticas ver Kyber: Tierschutz und Kultur, Stuttgart and Heilbronn 1925.

Para citar este artículo.Jahr, F. y Ribas, S. (trad.): Las Ciencias de la Vida y la enseñanza de la Ética. Bioètica & debat. 2023. 28(93: 1-6

 

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